¿Cómo se trata?

¿Cómo se trata el síndrome antifosfolípido?

Actualmente el síndrome antifosfolípido no se puede curar; en cambio hay dos formas posibles de tratamiento: o bien para suprimir o eliminar los anticuerpos que causan el problema, o para hacer que la sangre sea menos pegajosa anticoagulandola.

El tratamiento para suprimir o eliminar los anticuerpos está actualmente sólo en la etapa de desarrollo. El tratamiento actual tiene por objeto prevenir la coagulación mediante ‘adelgazamiento’ , la terapia es el uso de los anticoagulantes.

Los anticoagulantes se dividen en dos categorías: los que vienen en forma de pastillas y los que tienen que ser inyectados en la piel. Los fármacos más utilizados son la aspirina, la heparina, la warfarina y el sintrom, pero también hay otros medicamentos que también pueden ayudar a aliviar los síntomas.

El futuro del tratamiento anticoagulante es un foco importante de la investigación con nuevos fármacos anticoagulantes que se están probando para suplantar la warfarina y el sintrom, pero es poco probable que estos estén  disponibles en un futuro próximo hasta que no se demuestre su seguridad para las personas que tienen síndrome antifosfolípido.

Como se mencionó anteriormente, la otra propuesta de tratamiento es  bloquear los anticuerpos y suprimir los anticuerpos antifosfolípidos perjudiciales (APL). Esta terapia también se está investigando, pero, hasta que se conozcan las causas exactas de el síndrome antifosfolípido y la mecánica de los efectos de SAF en las células, esta área de tratamiento se mantiene en la etapa de desarrollo.