El hígado

El hígado

Coagulación y espesamiento de la sangre en el hígado es probablemente uno de los rasgos más subdiagnosticados del síndrome antifosfolípido. Por lo general, se detecta por los resultados de las pruebas de función hepática anormales, y vale la pena señalar que si los pacientes con lupus también tienen anticuerpos antifosfolípidos, estas pruebas anormales son rara la vez que se deba al propio lupus.

La coagulación recurrente en ocasiones puede conducir a la cirrosis del hígado y, en raros casos, sin tratamiento, la coagulación de las venas del hígado puede ocurrir que conduce a un daño hepático más grave – una enfermedad conocida como síndrome de Budd Chiari. En esta enfermedad, los coágulos de sangre pueden impedir que la sangre salga del hígado y los síntomas pueden provocar náuseas, vómitos, ictericia (piel amarilla), orina oscura e hinchazón del abdomen.

El diagnóstico precoz y el tratamiento anticoagulante en general conduce a la mejora de las formas más leves de afectación hepática.